Hace años era muy difícil conseguir un bajo comercial en la popularmente conocida como calle de Las Novias; y ahora se alquila, o al menos eso parece a tenor del incremento de locales vacíos que está registrando en los últimos meses. En la actualidad, la que todavía hoy es una de las principales calles comerciales de la ciudad cuenta con hasta cinco locales con la persiana bajada y un gran cartel de 'se alquila' en su fachada, frente a la decena de establecimientos que todavía siguen con su actividad comercial, centrada principalmente en el sector de bodas y comuniones. Los propios comerciantes destacan que, por ello, éste es un buen momento para instalar un nuevo negocio en esta céntrica calle, al existir una amplia oferta de locales vacíos.
Sin embargo, y pese a que en los últimos meses han descendido levemente los alquileres, desde la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico de Valencia ya denunciaron el pasado mes de septiembre que los alquileres de los locales a los que tienen que hacer frente los comerciantes y hosteleros todavía están muy por encima de los precios asumibles por el sector, por lo que resulta muy difícil para las empresas mantener los negocios abiertos.
La entidad ha detectado que, durante la segunda mitad de 2011, por parte de los propietarios se está registrando una mayor predisposición a bajar los precios, pero esta intención todavía no se ha materializado en un descenso lo suficientemente importante como para que vuelva a estar en la línea de un gasto al que el sector pueda hacer frente. De media, y por locales de entre 40 y 90 metros cuadrados, la asociación está detectando precios de entre 1.600 y 2.500 euros al mes, aunque estos precios se incrementan en calles más emblemáticas como la calle En Sanz.
Por ello, la entidad reclama a los propietarios que sean conscientes de la situación económica actual a la hora de fijar el precio del alquiler de sus locales, y de que es mucho más positivo contar con un inquilino de confianza que abona periódicamente y sin falta el alquiler, que tener el local vacío, a la espera de encontrar algún inquilino que sea capaz de abonar un alquiler tan alto.
La asociación, durante los últimos meses, ha detectado un buen número de casos en los que los precios de los alquileres ha supuesto un serio problema para el sector. Algunos establecimientos que finalizaban su contrato de alquiler han visto cómo el propietario, al negociar el nuevo contrato, les duplicaba el precio, algo completamente inasumible para estos negocios, que han tenido que cerrar sus puertas y, o bien trasladarse a otras zonas de Valencia, mucho más baratas, o bien abandonar definitivamente el sector.
En otros casos, algunos establecimientos han intentado desplazarse a otros espacios más transitados o buscar locales más amplios para sus negocios, una iniciativa sin demasiado éxito, debido a los altos precios.