El concejal del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Valencia Vicent Sarrià exigió ayer al consistorio que emprenda «acciones judiciales contra la Generalitat Valenciana por el impago de 2 millones de euros» correspondientes al «convenio de la plaza Redonda».
Sarrià anunció que el grupo municipal socialista presentará un ruego en el próximo pleno municipal para «exigir» a la alcaldesa de la ciudad, Rita Barberá, que «deje de ser tan comprensiva» con el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, y «le reclame judicialmente el pago» de esta cantidad.
Sarrià, que considera «intolerable la sumisión de Barberá» al Consell, señaló que «parece» que a la primera edil «le sobra el dinero para algunas cosas». «Se permite financiar a la Generalitat, que no solo no cumple con sus obligaciones de inversión con la ciudad, sino que retiene desde hace más de tres años las subvenciones estatales que cobró para la rehabilitación de la plaza Redonda», criticó. Sarrià reclamó a la alcaldesa que deje de «tapar los agujeros financieros del Consell».
El edil explicó que en diciembre de 2007 el Ministerio de la Vivienda, la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Valencia firmaron varios convenios para ayudas a la rehabilitación de edificios y urbanización en la Plaza Redonda, el Cabanyal, Russafa y La Torre en el sector Sociópolis.
Regreso a la plaza
Por otra parte, los vendedores del antiguo anillo interior de puestos de venta, que fueron trasladados provisionalmente a la plaza Lope de Vega, comenzarán a regresar a partir de mañana a su histórica ubicación, según confirmaron fuentes de los comerciantes.
"Vamos a empezar a traer el género a los nuevos puestos, aunque somos conscientes que todavía falta un poco para que terminen todos los detalles que faltan", comentaron. "Estos últimos días hemos estado en contacto con los responsables de la obra para perfilar la distribución de estantes y aspectos de este tipo, por lo que ya está casi todo listo", añadieron.
A lo largo de lasemana, los operarios ultimarán la instalación de los denominados 'cubos comerciales', ocho estructuras cuya disposición ha sido estudiada para crear los llamados itinerarios comerciales. La idea inicial fue que ninguno de los puestos quedara arrinconado, por lo que, con esta disposición y orientación, pretenden que se generen itinerarios fáciles de recorrer por los clientes y que, de entrada, todos tengan un flujo similar de visitantes. Estos ocho grandes cubos cuentan con una estructura metálica y están laminados con madera y cristal.
Sin embargo, no todos los vecinos y comerciantes de la Plaza Redonda están tan contentos. De hecho, a los dos carteles de queja por el retraso que existían en la plaza se ha sumado uno nuevo, aunque no parece que haya tenido una especial incidencia, puesto que la mayoría de los comerciantes y residentes están encantados con la actuación.