Bernardo se dedicaba a vender pinturas pero, dentro de muy poco, trabajará sólo con el color verde. Acaba de adquirir un puesto en el mercado de Ruzafa para vender frutas y verduras. «No conozco este mundo directamente pero sí el de la venta en general y vamos a probar a ver si hay suerte. Además, es una inversión que, tal y como están las cosas, puedo asumir». Por 530 euros Bernardo se hacía ayer con los puestos 40, 41 y 42 para explotarlos por un periodo de 20 años. Ahora, cada dos meses, tendrá que pagar en concepto de alquiler un tercio de dicho valor. «Alquilar un local y habilitarlo, te sale muchísimo más caro y el riesgo yo creo que es mayor», explicaba Irina, una joven rusa que lleva afincada en Valencia casi cinco años. Ayer acudió a la subasta de puestos de venta de los mercados municipales de la ciudad de Valencia con la esperanza de encontrar aquí un futuro. «No tengo trabajo y puede ser una buena oportunidad. Hoy he venido a ver cómo funciona y a lo mejor opto por alguno en la siguiente convocatoria».
La expectación era máxima momentos antes de iniciarse la subasta en el número seis de la plaza del Mercado. «Yo he venido con un nudo en el estómago por si alguien pujaba por el mismo puesto que yo. Menos mal, porque mi presupuesto era este. Si hubiera sido más, me habría tenido que retirar», espetaba otro futuro vendedor. Pero ayer no hubo contraatacantes y todos los puestos se adjudicaron por el precio inicial de salida. En total, se repartieron una quincena entre los mercados de Benimámet, Ruzafa, Cabañal y Rojas Clemente. En este último se instalará en breve una nueva charcutería. «Trabajaba de lo mismo pero me quedé sin trabajo y es la primera vez que opto a un puesto en el mercado. Lo bueno es que la parada tiene de todo, cámaras para poner el género y todo. Sólo falta la cortadora y un peso», explicaba Pilar, la nueva titular del puesto.
Después de la subasta, más de 60 puntos de venta permanecían vacantes. La cercanía de los meses de verano, los más flojos en actividad, no alentó ayer a todos los aventureros que hacían falta para cubrir puestos. «Nosotros hemos venido ahora porque esperábamos que no hubiera tanta gente. No podíamos pagar mucho más del precio de salida y la verdad es que nos ha salido bien, a la primera. Ahora, a ponerse a trabajar y a ver si hay suerte», comentaba satisfecha otra nueva titular. Desde la delegación de Comercio y Abastecimientos señalan que cada vez más personas «vienen a preguntar por los requisitos y las bases y algunas no tienen experiencia previa en este tipo de venta». La crisis aprieta y son muchos los que quieren comprar en el mercado municipal. Trabajo, si puede ser.

¿Eres de l'Eixample? ¿Te gustaría participar en esta web? Regístrate en nuestra comunidad y publica tú mismo noticias, fotos y vídeos de tu barrio. Ponte en contacto con nosotros en eixamplevalencia@gmail.com