La policía ha previsto que 250.000 personas se acercarán la noche del próximo día 23 a la playa de la Malvarrosa. Las hogueras de San Juan se convertirán de nuevo en el acto más multitudinario que se celebre en Valencia a lo largo del año.
La cifra salió en el transcurso de la reunión celebrada este miércoles entre la Federación de Vecinos, el Ayuntamiento y la Subdelegación del Gobierno, cuando los primeros tomaron la decisión de suspender la tradicional verbena que celebraban desde hacía 20 años en el paseo marítimo.
El elevado riesgo por la aglomeración de público en la zona motivó la anulación de la fiesta. Responsables de la Policía Nacional y la Policía Local leyeron sendos informes donde se ponía de relieve los problemas añadidos este año al caer la noche de San Juan en sábado y ser la víspera del Gran Premio de Europa de Fórmula 1.
El pasado año, según los cálculos del Ayuntamiento, se acercaron a la playa de la Malvarrosa 200.000 personas. Eso sucedió a pesar de los cortes de tráfico por el montaje del circuito. Este año, las precauciones deben ser todavía mayores, debido a que ese mismo día, los pilotos habrán hecho la calificación para la carrera por la mañana.
El dispositivo de tráfico será similar al de 2011, comentaron ayer fuentes municipales. Los asistentes a las hogueras podrán entrar al paseo marítimo por el vial de servicio de la calle J.J. Dómine hasta última hora de la tarde, cuando la aglomeración de público obligue al primer corte.
Poco a poco, los agentes desviarán la circulación por las calles anteriores a la dársena, hasta llegar al mismo cruce de la avenida del Puerto con el bulevar Serrería. Entonces, el único acceso a la playa será por la Malvarrosa, bordeando el término municipal de Alboraia.
La suspensión de la verbena vecinal se debe exclusivamente al riesgo de seguridad para el público. En ningún caso, sostuvieron ayer fuentes vecinales, tiene su origen en la solicitud de la asociación de hosteleros del paseo de Neptuno de que se trasladara la fiesta al norte, para no molestar el descanso de los clientes de los hoteles.
Precisamente fuentes de dicha asociación recordaron ayer que en ningún momento pidieron la anulación de la fiesta. «Sólo pedimos que se trasladara, queremos que quede bien claro», precisaron ante comentarios de estos días sobre que habían sido los causantes de la suspensión.
Volviendo a las hogueras, una parte fundamental del dispositivo es la limpieza de las playas. La concejala de Medio Ambiente, Maria Àngels Ramón-Llin, comentó que todavía no ha cerrado el número de operarios que empleará la contrata este año, aunque dijo que puede ser una ventaja la coincidencia con el Gran Premio de Fórmula 1.
Esto se debe a que para ambos eventos se refuerzan los equipos habituales de limpieza en el Marítimo, con lo que la suma de los dos operativos puede ser una ventaja. Poco después de las nueve de la mañana, la playa de la Malvarrosa debe quedar abierta para los bañistas.
El Ayuntamiento acotará una zona para las hogueras, para poner alrededor de esta zona un hospital de campaña de Cruz Roja y el reparto de madera. Este año, comentaron desde la concejalía de Playas, se reservarán 42 toneladas de leña libre de clavos y cualquier elemento metálico. De este modo, la limpieza de los restos será mucho más rápida al día siguiente.
La Policía Local dispondrá de 300 agentes para los desvíos de tráfico y las tareas de seguridad ciudadana, mientras que también habrá dotaciones de la Policía Nacional. En las playas de la Albufera estará prohibido encender fuego.
La suspensión de la verbena vecinal motivó ayer las críticas de la asociación de vecinos del Grao, al rechazar el argumento de que se anula por el riesgo de inseguridad para los asistentes. El presidente de la entidad vecinal, Jesús Vicente, dijo que no participarán en los actos de la Semana Ciudadana este año por ese motivo.