Cientos de fieles, marineros y autoridades civiles, políticas, militares y eclesiásticas rindieron ayer homenaje a la Virgen del Carmen con motivo de su festividad. El tinglado 2 del puerto de Valencia y el mar fueron el escenario en el que se desarrolló el principal acto matinal en honor a Nuestra Señora del Carmen.
Tras una misa organizada por Comandancia Naval y presidida por el arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, los marineros trasladaron a la imagen de la Virgen del Carmen que se venera en la iglesia Santa María del Mar en el Grao hasta un barco pesquero para realizar un recorrido por la dársena del puerto. El propio arzobispo y las falleras mayores de Valencia, Sandra Muñoz y Rocío Pascual, participaron en el recorrido por mar.
Pero el acto central fue la eucaristía en el tinglado que estuvo salpicada de contratiempos, entre ellos, una avería eléctrica que dejó en silencio a los micrófonos colocados para la misa. Esto obligó a que monseñor Osoro tuviera que oficiar en voz alta, casi a pleno pulmón, y que la homilía fuera escuchada tan solo por las primeras filas de asistentes, es decir, por autoridades y medios de comunicación.
Durante su intervención, el prelado instó a los presentes a «mantener la presencia de Dios en este mundo» porque es «garantía de paz, justicia y verdad en el duro momento en que nos encontramos».
Entre los presentes se pudo ver a representantes de otras fiestas de la ciudad, como Semana Santa Marinera, San Vicente, Corpus y Moros y Cristianos. También asistió la presidenta del TSJ valenciano, Pilar de la Oliva, el conseller de Gobernación, Serafín Castellano, la alcaldesa Rita Barberá y las principales autoridades militares, entre ellas, Rafael Comas, jefe del Cuartel de la OTAN en Bétera.
Ya por la tarde, la festividad tuvo su colofón con la procesión en el barrio del Carmen, que estuvo presidida por las imágenes del Jesuset y la Virgen del Carmen, precedidas por los gigantes Carmeleta y Vicentico.