El centro de salud Serrería 1 de Valencia se encontraba ayer, entre las 10 y las 10,30 horas, en situación de lleno total. En la planta baja eran muchos los pacientes que esperaban, pero la situación más llamativa se observaba en la planta primera. Allí una larga cola de pacientes crónicos esperaban a ser llamados para retirar sus recetas. Y esta situación, como relataron algunos de ellos, se está dando todos los días desde que empezó el mes de julio.
¿Qué ha ocurrido para que se esté produciendo esta situación? Como ha podido saber LAS PROVINCIAS, la gran afluencia de pacientes al centro Serrería 1 responde a que se «ha cerrado el centro de salud Vicente Brull y a los usuarios los han trasladado al Serrería 1», ambos en el distrito Marítimo.
Ello supone, según la misma fuente, que un centro de salud que habitualmente atiende «unas 28.000 cartillas ahora tiene cerca de 8.000 más, ello significa haber pasado a tener que atender a unos 36.000 pacientes». Añaden que en circunstancias parecidas «también pueden encontrarse otros centros de salud de la ciudad».
A las ocho de la mañana ya empiezan a llegar pacientes para conseguir número antes de que a las 10,30 empiecen las enfermeras a llamar para retirar las recetas. En el pasillo donde esperan los usuarios de este servicio -en su mayoría personas mayores- han instalado un expendedor de números para fijar un turno.
«Una señora me acaba de decir que ha cogido el 100», apunta Luis Miguel mientras aguarda el momento de situarse ante el mostrador. Y no es la última que ha llegado, la sigue más gente, lo cual lleva a imaginar la dimensión de la cola. El pasillo está lleno y no son pocas las personas que durante la espera ofrecen su opinión: «Esto es una vergüenza, vamos a peor. Cada día empeoramos», apuntaba Pilar, que llegó junto a su marido a las nueve menos cuarto de la mañana. A esa hora ya recogió «el número 46».
Entre las personas que esperaban había pacientes habituales del centro Serrería 1, y otros son los desplazados desde el Vicente Brull. Estos aseguran que hasta que llegó el mes de julio en su ambulatorio no tenían que soportar esperas tan largas: «Esto es un jaleo y hay personas que están enfermas que no se pueden ni sentar», apuntó Rosa.
Manuel añadió su criterio: «Han cerrado Vicente Brull para meternos aquí a todos», mientras que desde unas sillas más allá Maruja se lamentaba: «No hay derecho a esto, que ya somos muy mayores».
Los usuarios aseguran que les han dicho que esta situación se extenderá «solo a los meses de julio y agosto», pero no faltan los escépticos que sostienen que no «se sabe qué va a pasar en septiembre».
El personal de Vicente Brull ha sido trasladado a Serrería 1 para el verano, pero al parecer no es suficiente para afrontar el incremento de la presión asistencial que se ha constatado: «Se ha visto que iban colocando a los profesionales cómo podían, incluso no hay bastantes oficinas».
Las fuentes consultadas aseguraron que el cambio de los pacientes de uno a otro encuentro de salud es una decisión que se enmarca en «el plan de ahorro» que está llevando a cabo Sanidad. Entre otras medidas que en los últimos meses ha adoptado la administración autonómica en referencia al funcionamiento de los centros de salud se encuentran los cambios de horario, que en el caso de Valencia ha llevado a que todos los centros de salud, por primera vez, se cierren a las cinco de la tarde. En otros casos no hay servicio vespertino.